Puntos de Buceo

INMERSIONES DE COSTA, AL LADO DEL CENTRO Y TODO EL DÍA

Con la Cala Es Bofill nuestros clientes cuentan con un punto de inmersión precioso justo delante de nuestro centro. Nada más sumergirse bajo el agua, ya se pueden ver muchas de las especies estrella del Mediterráneo que viven en los numerosos cañones de la cala. Como pulpos, escorpinas, congrios, morenas, caracoles de mar, coral rojo y muchas más. La ubicación protegida y la poca profundidad en la zona de entrada al agua hacen de Es Bofill un lugar ideal para inmersiones de formación y nocturnas. Buceadores de nivel avanzado encontrarán formaciones rocosas, y gran variedad y cantidad de peces a profundidades superiores a los 40 m  a la salida de la cala.

A Cala S’Oliguera también se llega a pie en pocos minutos. Aquí disponemos de una entrada cómoda desde un muelle y de otra a la que llegamos escalando un poco, que denominamos «el sendero de Luis Trenker». Una vez sumergidos podemos hacer diversos recorridos: o bien bajando por una pared muy bonita con mucha flora y fauna hasta un arrecife a aprox. 40 m de profundidad, o bien pasando por los restos de un barco naufragado hasta llegar a otro arrecife. Ambas opciones tienen en común que el paisaje submarino está completamente intacto.

LO MEJOR DEL CAP DE CREUS

Isla Massa D’Or

Isla Massa d’Or o Sa Rata es el punto de inmersión y el lugar preferido de muchos de nuestros clientes habituales. Forma parte del Parque Natural de Cap de Creus y, desde que éste se creó, tanto la variedad como la cantidad de flora y fauna se han recuperado e incluso multiplicado. Se trata de un punto especial e único en el Mediterráneo.

La inmersión en la isla nos lleva por jardines de gorgonias que cambian de color y por formaciones rocosas escabrosas. Es frecuente encontrarse con hasta 25 meros de gran tamaño a la vez. Bancos de barracudas compuestos por centenares de individuos también se reúnen aquí. Es una experiencia única ver como la bandada se cierra en círculo alrededor de uno mismo.

El Gat

La pieza clave de este punto de inmersión es «el diente de tigre». Se trata de una roca que se alza desde 55 m de profundidad y que acaba a 10 m de la superficie del agua. Cuando buceamos por el Gat es obligado pasar por esta formación rocosa tan espectacular ya que ofrece gran variedad de vida marina. Luego pasamos por una pared cercana igual de impresionante. En muchas grietas descubriremos escorpinas, morenas, anémonas y nenúfares de mar.

 

Al terminar la inmersión podemos subir lentamente a la superficie sin ser molestados a una cala que queda resguardada de las corrientes. En dónde especialmente por la  tarde, podremos observar un espectáculo de luz fantástico que crea un ambiente místico. Bancos de peces pequeños, que buscan resguardo en la misma cala, atraen a cuervos marinos que podemos observar mientras cazan.